belchite
y
su leyenda
Por Joseba Orraca y Charo Lozano

… y de cada piedra, de cada
madera, surgió un lamento …
Es de todos sabido
que del Pueblo Viejo de Belchite corren cientos de rumores e historias, son muchos
los aficionados que por sus calles destruidas han paseado y que al regresar a
sus casas han contado increíbles sucesos.
Sobre Belchite
mucho se ha escrito y sobre Belchite pesa una leyenda de fenómenos extraños,
voces silenciosas o imágenes increíbles.
Para muchos de los
que hemos ido hasta este lugar, este pueblo tiene algo especial, la tragedia
que se vivió durante los catorce días de asedio y combates casa a casa,
impregnaron las piedras y la tierra con la sangre y las lagrimas de sus
habitantes.
Para muchos que
hemos escuchado en silencio, sus voces apagadas que surgen de la nada y quedan
grabadas en nuestros equipos, dándonos quizás ese mensaje ahogado que en su
último suspiro no pudieron dar…
Para otros muchos,
esto simplemente es fruto de nuestra imaginación o de nuestra “locura”.
Cada persona es
única y únicos son sus pensamientos y experiencias, pero para aquellas que al
igual que nosotros hemos captado estos susurros
del pasado, Belchite, no solo es un montón de ruinas, Belchite es el continuo
recuerdo de algo que nunca debió pasar y de algo que jamás se debe repetir,
Belchite habla a todos aquellos que quieren escuchar.
Habla un superviviente
Lo habitual en WEB como esta es mostrar los resultados obtenidos
durante las pruebas y las grabaciones parafonicas.
Registros
imposibles, desconocidos, mensajes grabados en el tiempo de aquellas voces que
se apagaron trágicamente durante la batalla vivida en las calles y casas de ese
castigado pueblo.
Víctor Superviviente PLAY
Pero cuando tienes
la oportunidad de hablar con alguien que vivió directamente esos hechos
históricos, te das cuenta que lo que has leído u oído, pierde su importancia.
Víctor contaba con
doce años cuando sufrió en primera persona lo que se relata, vivió cada
instante de la tragedia que a los investigadores de lo extraño nos lleva hasta
Belchite, y Víctor escucho y hablo con aquellas personas, que hoy quizás y solo
quizás dado la imposibilidad de demostrarlo, nos hablan desde ese lugar
desconocido, o quizás y solo quizás desde las ruinas de sus casas, de sus
calles, que se han convertido en su morada eterna …
Durante nuestras visitas al pueblo y hablando con los paseantes
que por allí circulan, fueron muchos los que ha raíz de nuestras preguntas, nos
hablaron de un hombre que aun vivía y que tenia una memoria prodigiosa, “Víctor se llama … si habláis con el seguro
que os cuenta muchas cosas interesantes …”
Así pues Charo
Lozano y este que escribe decidimos buscar a este hombre y saciar nuestras
ganas de recoger el testimonio de alguien que estuvo allí, de alguien que a
ciencia cierta nos daría esa información de primera mano que tanto ansiábamos.
Nuestras pesquisas dieron su fruto y encontramos a Víctor, sentado
a la sombra del porche, junto a la puerta de su casa.
Cuando nos
dirigimos a el y le preguntamos si era realmente el hombre que buscábamos, una
sonrisa franca y unos ojos azules escondidos tras las oscuras gafas de sol, nos
sacaron de dudas, “Ese soy yo y tengo muchas
cosas que contaros si queréis…”
Y queríamos, vaya
que si queríamos.
Así una vez montada
toda la parafernalia de grabación y acomodados junto a el, comenzamos la
entrevista, tantas veces deseada, Charo a su lado y yo enfrente tras la cámara
empezamos a escuchar el relato de Víctor, un relato que no interrumpíamos
apenas con nuestras preguntas, ya que era el, con su memoria y recuerdos el que
guiaba la entrevista.
Yo veía a Charo,
sentada junto a un hombre que siendo niño había vivido una de las experiencias
mas duras y terroríficas que nadie quisiera revivir, veía la mirada de Charo,
entre la admiración y la tristeza, imaginando las escenas que escuchaba,
recorriendo mentalmente las imágenes que Víctor dibuja en nuestras cabezas con
su relato.
Un testimonio real,
un testimonio que todos podréis escuchar en el programa especial de
Pero de ese relato
extrajimos muchas cosas, Víctor, fuente de información ilimitada, nos saco del
error de pensar que Belchite fue totalmente destruido en la guerra.
Sirva como ejemplo
Datos,como que la
destrucción de edificios y templos, vino después, al emplear sus materiales
para la construcción de casas en el pueblo nuevo.
Una vez mas, la
mano del hombre acaba con la historia, y esto sigue ocurriendo, la destrucción
del pueblo sigue su curso, Belchite se hunde, Belchite se pierde para siempre.
Esto y otros motivos son los que nos empujaron a ir el día 9 de Septiembre del
2.006, fuimos, a modo de despedida, como nuestro ultimo homenaje a un lugar que
tantos recuerdos y experiencias nos ha dado.
Adiós Belchite …
Siempre es duro
despedirse, pero cuando lo haces de un lugar especial para ti aun lo es mas.
En Junio Charo
Lozano y yo, visitamos Belchite, en Julio volvimos y cuando nos miramos a los
ojos, sobraron las palabras, Belchite se cae.
De vuelta sentados
en el coche sumidos en nuestros pensamientos y dejando a tras las ruinas de
Belchite, que iban desapareciendo en el espejo retrovisor, solo teníamos una
idea en la cabeza “Tenemos que ir a
Belchite, tenemos que grabar un documental que nos sirva de recuerdo cuando ya
no quede nada …”
Con esa idea
regrese a Calahorra y con esa idea llame a mis compañeros y les reuní.
“Amigos, tenemos que volver a Belchite, pero
para ir hace falta el permiso del Ayuntamiento, este permiso cuesta 270 € y he
pensado que ese dinero que sobro del congreso lo podríamos utilizar en su pago
…”
No hizo falta
votación, sobraron las palabras y explicaciones.Un SI rotundo autorizo nuestra
aventura.
¿Nuestra?
Somos un Grupo sin
animo de lucro, no hacemos esto por dinero y si teníamos este, era gracias a la
colaboración de otros en el ultimo congreso. Era dinero de todos y por ello
pensamos que si solo los miembros del Grupo UFO íbamos a Belchite, nos
estábamos comportando egoístamente, así que la decisión fue sencilla, invitar a
otros compañeros que por su proximidad, por sus ganas de investigar y sobre
todo por su ética nos acompañasen en esta despedida para el recuerdo, dicho y
hecho.
La lista fue corta,
los compañeros de Charo Lozano en Zaragoza, los
compañeros de Montalbán dirigidos por Antonio Jiménez, José Manuel Duran, gran
investigador y amigo, los hermanos Roldan sin duda parte indispensable, Miguel
Segura, joven promesa de la transcomunicación y lleno de ganas de investigar,
Francisco Recio delegado de Mundo Parapsicológico en Barcelona, al que no
conocíamos, pero que sin duda alguna coincidiremos mas veces o Félix Palma, amigo
e investigador.
A todos y cada unos
de ellos les dijimos los motivos, algunos por causas personales no pudieron
asistir, pero el resto nos acompaño en ese día 9 de Septiembre del 2.006. Un
día en que nos despedimos de Belchite …
… nos vamos a
Belchite …
El papeleo fue
rápido, entregamos las solicitudes en el Ayuntamiento de Belchite, a la semana
nos llego la aprobación de la solicitud e hicimos el ingreso y apenas cinco
días después ya teníamos en las manos el permiso, durante 24 horas, Belchite
nos habría sus puertas.
Día 9 de
Septiembre del 2.006 15:30 Horas
Charo Lozano y yo,
llegábamos al pueblo, la temperatura era asfixiante pero las ganas de recorrer
y empezar a filmar y fotografiar eran superiores.
Gracias a la información de Víctor, nos dirigimos hasta el lugar
donde se encontraban los barracones de prisioneros, esos prisioneros
republicanos que construyeron el pueblo nuevo.
Hoy estos
barracones sirven de naves para almacenar todo tipo de materiales, pero antaño,
almacenaban personas, esos hombres que habían perdido la guerra, obligados a
reparar, lo que
las bombas, pero sobre todo la estupidez humana habían destruido.
Viéndolos ahí de
pie, con sus techos de chapa y las pequeñas ventanas y estando de pie bajo un
sol de justicia, me estremecía solo de pensar como habría sido la vida de esas
personas, como habría sido su castigo, el castigo por defender una idea, una
elección de vida.
No juzgo, solo
pienso que los hombres son capaces de actuar como borregos, nuestra
inteligencia que nos permite hacer grandes cosas, desaparece bajo la ignorancia
de aquellos que tienen la fuerza.
Siguiendo la pista de los lugares que no conocíamos, gracias a la
información de Víctor, nuestros pasos nos llevaron hasta un lugar conocido como
Una zona de claro
corte militar donde aquellos voluntarios que decidieron ir hasta Belchite para
trabajar en la construcción del Pueblo nuevo eran “alojados”
Nos encontrábamos
recorriendo la zona cuando recibí la llamada de Miguel Ángel Segura, ya estaban
en Belchite, así que recogimos las cámaras y volvimos al pueblo para
encontrarnos con los primeros de los amigos invitados que llegaban.
Estrechones de manos y saludos acabados, nos dirigimos al interior
del pueblo viejo de Belchite, nuestra intención, filmar, entrevistar y
fotografiar. Pero lo que era mas importante, hacer de avanzadilla de
reconocimiento, para aquellos que llegarían a la noche y no tuvieran la
posibilidad de ver el estado del lugar.
Ya que una vez el
Sol se fuese, aquel entorno cambiaria.

El pueblo como
suponíamos había cambiado, evidentemente las calles aun guardan su ubicación,
pero en muchas de ellas trozos de fachadas y otros elementos harían muy difícil
recorrerlas por la noche.
José Antonio
Roldan, entrevistaba a todo ser humano que se encontraba en el camino, su
profesionalidad sobresalía por encima de la curiosidad obligada.
Acompañado por Fran
Recio y Miguel Segura, recorrían el pueblo, nosotros hacíamos lo mismo, filmando,
observando y señalando los puntos conflictivos que los compañeros se
encontrarían mas tarde.
Recorrimos todas las calles, imaginando la experiencia que había
sufrido Víctor, intentábamos comprender, como de aquella ratonera en la que se
convirtió el pueblo, alguien saldría con vida.
Algunos de los
testimonios que recogimos, nos decían que para evitar las balas y una muerte
segura, los soldados y los civiles, recorrían el pueblo en túneles.
Estos túneles son
parte de la leyenda de Belchite, ya que según estos testimonios, los túneles se
hacían de bodega en bodega y según palabras de Víctor, solo se hacían agujeros
en los tabiques de las casas para cruzar de una a otra.
Esos túneles servían de improvisadas vías de escape de las balas,
pero no de la artillería, Víctor recuerda perfectamente los bombardeos y nos
comentos que el mayor castigo fue por tierra, por aire apenas fueron atacados.
Recuerda que iban
escapando de las casas según estas eran destruidas, hasta que ya nos les quedo
mas refugio que
Allí, nos comentaba
la mujer de Víctor, que algo que no olvidaría, fue la imagen que vio al
asomarse desde el coro y ver en la planta del Templo, a los heridos apiñados,
moribundos. Mas tarde un ataque de artillería, acabaría con estos, al
desplomarse sobre ellos el techo de
Aun, dice Víctor,
hay cadáveres bajo el piso, curiosamente el punto exacto donde se encontrarían
es en el que mas anomalías se registran y mas sonidos de lo imposible hemos
obtenido.
Es mas, San Martín
causa un efecto diferente en cada persona que entra, sin duda alguna seria unos
de los puntos elegidos para el estudio nocturno que haríamos.

21:00 HORAS
Estábamos cansados,
hambrientos y sedientos, además nuestros compañeros ya había llegado al
restaurante y era el momento de encontrarnos con ellos, quitarnos las nubes
negras de la cabeza y recobrar fuerzas.
La cena sin duda sirvió para quitarnos todos los malos
pensamientos y las imágenes de destrucción del pueblo, en mi cabeza aun pesaban
las palabras de Víctor, pero allí estaban sentados nuestros amigos,
compartíamos todos la misma afición, Laura, Oscar, Raquel, David y a otros que
me dejo pero no olvido, todos teníamos en la cabeza los momentos que viviríamos
mas tarde, momentos que deseábamos fueran especiales y que todos recordaríamos.
Entre risas, comentarios y calor mucho calor fue transcurriendo la
cena.
Unos instantes de
distensión antes de dirigirnos hasta el pueblo.
Momentos que
aprovechamos para organizar los equipos, repasar detalles y recordar batallitas
y antiguos encuentros, en definitiva, aquella era una cena de amigos, de buenos
amigos, todos buscando los imposible, aquello que escapa a
23:30 horas NOS
DIRIGIMOS A BELCHITE

Dadas las últimas
explicaciones, informados y equipados todos, era el momento de entrar en el
pueblo.
Éramos muchos por
ello era primordial el orden y la seguridad, algo que todos y cada uno
asumimos, ya que un error nuestro podría afectar a todos, así pues según el
protocolo de seguridad que tenemos en el Grupo UFO, emprendimos la marcha en
busca de la leyenda, en busca de lo extraño, en busca de un recuerdo para
siempre.
La noche empezaba, los equipos distribuidos en varios puntos, San
Martín, San Agustín,
Empezaba la
investigación 3…2…1…AHORA


… y entre pruebas,
grabaciones, fotografías y respeto, mucho respeto avanzo la noche, ¿nos
hablaron? ¿nos vieron? ¿nos acompañaron? quizás … pero eso es otra historia…
PROGRAMA ESPECIAL “BELCHITE”
VIDEO