BELCHITE
PARANORMAL
Por
Charo lozano
Si hay un lugar conocido
por su trágica historia y por las leyendas que corren sobre él, es el pueblo
viejo de Belchite.
Belchite no
se quedó deshabitado por causas naturales, como una epidemia. Se quedó deshabitado por la barbarie humana,
por la sinrazón de una guerra civil. En julio de 1936, contaba con unos 4000 habitantes (en estos
momentos el pueblo nuevo cuenta con unos 1700 habitantes).Era cabeza de partido
judicial y contaba con un mercado agrícola de cierta importancia y fabricas de
transformación agrícola. Era un pueblo
próspero dedicado a la agricultura.
En julio de
1936 Belchite está en manos del ejército sublevado del general Franco, los
pueblos de alrededor, como Azuara, Letux, Fuendetodos, Azaila y Lecera están en
manos del ejército republicano. El 24 de
agosto de 1937 el ejecito republicano sitia
Belchite y empieza a bombardearlo, sufrió 18 ataques de las milicias
anarquistas con base en Alcañiz y Azuara este primer año de guerra.
El 1 de
septiembre el ejército republicano da el primer asalto y toma la iglesia de San
Agustín. El edificio más sólido del bastión norte. Desde allí intentaran llegar
hasta San Martín, que está al otro lado del pueblo y es donde se encuentra el
mando franquista y la estación de radiotelegrafía.
Aquí
comienza una lucha cuerpo a cuerpo, casa por casa, habitación por habitación.
Esto dura hasta el 6 de septiembre cuando el ejército franquista se rinde. Más
tarde el 10 de marzo de 1938 volvería a tomar Belchite
Los
habitantes que no han podido huir se encuentran escondidos en las bodegas y
sótanos. Cuando salen se encuentran con una escena dantesca, los cadáveres se
amontonan en la calle. Algunas fuentes hablan de cerca de 5000 personas entre
los dos bandos
En esta
lucha sin sentido Belchite quedó prácticamente destruido. Son muchos los que
afirman que el estado actual de Belchite es el del final de la guerra, pero
esto no es cierto ya que en 1956 se seguían realizando bodas en la iglesia de
San Agustín.
Terminada la
guerra los prisioneros republicanos pese a las pésimas condiciones en que
vivían, construyeron un nuevo pueblo
pegado al viejo. Mientras duraron las obras del nuevo pueblo la gente seguía
viviendo en el viejo. Una vez construido el nuevo los belchitanos desmontaron
sus viejas casas, llevándose las tejas, ladrillos, balcones etc. para
utilizarlos en el nuevo.
Recomendamos “El viejo Belchite : La agonía de un pueblo”,
donde Jaime Cinca, Guillermo Allanegui y Angel P. Archilla han realizado una
labor fotográfica fantástica recogiendo como era antes, como quedó y como está
ahora Belchite

Un pueblo deshabitado y con una tragedia detrás de él, es caldo de
cultivo para las leyendas. Algunas tan increíbles como cómo la casa que se cae
y se vuelve a levantar, el coche que en algunas ocasiones enciende su motor o
la que cuenta que desde la noche de difuntos hasta final de año hay tres noches
donde en una de las casas que quedan en pie se enciende una luz.
Sin olvidarnos
del famoso fusil que apareció de pronto apoyado en una pared y que nadie sabe
donde está, pero como en los casos anteriores todos cuentan que es verdad.
Tal vez,
influenciados por estas y otras leyendas del lugar, ha llevado a que muchos
curiosos e investigadores que hasta allí nos hemos desplazado para intentar
captar esas voces o vivir esas experiencias paranormales, hayamos tenido
experiencias que rallan entre la sugestión y la realidad. Y son estas
experiencias de las que vamos hablar.
Así como
cuenta la leyenda que apareció un fusil también podemos hablar de animales que
han aparecido y desaparecido como por arte de magia. Esto es lo que le sucedió
a un grupo de amigos que fueron hacer una costillada a Belchite (como no hay
sitios para ir), andando por la única calle que queda vieron, sin saber muy
bien de donde había salido una oveja, de pronto la oveja giro hacia una de las
calles laterales y desapareció. Quien ha estado en Belchite sabe que cualquier
cosa que entre en una de las calles laterales se puede ver por no quedar
edificios que impidan la visibilidad.. Esto les dio miedo y pensaron ir a otro
sitio a hacer la costillada. Al subir al coche vieron un enorme perro negro y
el coche no quiso arrancar. Cuando el coche por fin arranco el perro
desapareció, no lo vieron irse, se esfumo.
Y si
aparecen objetos y animales, porque no van a parecer personas. Antes de que el
pueblo estuviera en el estado que se encuentra actualmente, se utilizaban las
casas que hay junto al Arco de la Villa como peñas. Un grupo de jóvenes estaban
acondicionando la peña cuando entró un hombre que no conocían, los miro se giro
y salió. Extrañados salieron detrás de él y no encontraron a nadie.
Si aparecen
objetos, animales y personas como no van a desaparecer también. Así podemos
hablar de lo que le sucedió a un joven zaragozano en el verano de 1995, dejo su grabadora en una de las casas, salió
fuera y cuando volvió se encontró con que le había desaparecido la espuma del
micrófono. Al principio pensó que habría sido algún animal. Pero al escuchar la
grabación se encontró con que en la cinta sólo se había grabado su voz diciendo
la hora y la fecha, sus pasos al alejarse y sus pasos cuando vuelve a buscar la
grabación. Durante el rato que había estado grabando no se escucha ningún
ruido.
En mayo 1994
tres investigadores del desaparecido CEIPU se encuentran haciendo unas pruebas
psicofónicas en Belchite. Comienzan en san Agustín y desde allí van hasta San
Martín. Dejan el equipo dentro de la iglesia y salen un momento fuera, cuando
entran se dan cuenta que ha desaparecido el tablero de la ouija. Aquella noche
grabaron dentro de la iglesia la voz de una mujer que decía “no
entres”.
Y ya que nos encontramos en San Martín hablemos
sobre este lugar. Es una de las iglesias que más leyendas encierra y donde más
psicofonías se han captado (tal vez porque es donde más pruebas se realizan).
Aquí se han grabado voces de niños, llantos, lamentos (no debemos de olvidar
que esto se convirtió durante la guerra en un improvisado hospital)
La psicofonías más famosa grabada aquí y que ayudo mucho a
propagar las leyendas de Belchite fue la lograda por Carlos Bogdanich en
octubre de 1986 con el equipo de IV
Dimensión. Grabo dos cintas de una hora
y media y en la última hora de grabación se escuchan motores de aviones y el
silbido de las bombas al caer
San Martín
provoca muchas emociones, hay personas que al entrar allí siente un gran dolor,
angustia y miedo. Incluso los animales han demostrado miedo y nerviosismo
dentro de la iglesia, como nos contaba Joseba Orraca. Una tarde de verano
Joseba fue con su pastor alemán, Hacker, a pasear por el pueblo viejo como
había hecho en otras ocasiones, Hacker correteaban pero sin perder de vista a
su amo. Al llegar a San Martín entró correteando y de pronto se paró, erizo su
pelo, tenso los músculos y empezó a gruñir enseñando sus dientes, camino hacia
atrás y salió de la iglesia quedándose en la puerta. Por mucho que lo llamó
Joseba él se negó a entrar. Joseba realizó varias fotos de lugar pero no salió
nada anormal. Siguió su paseo por Belchite y antes de marcharse volvió a San
Martín y en esta ocasión, Hacker entró y correteo por allí sin ningún problema.
Tal vez
Hacker se sintió amenazado por algo real o tal vez se vio amenazado por algo
que ni el ojo humano ni la cámara pudo
ver. No en vano en San Martín se han realizado rituales e incluso misas negras,
es más durante una misa hecha por un grupo de aficionados se levanto un
remolino de aire en medio de la iglesia y se vieron luces sobrevolando la
iglesia.

Recogemos
otro caso en que San Martín es protagonista. En febrero de 1994 fueron tres
amigos a Belchite y quedaron con un cuarto amigo en la entrada más próxima a
San Martín. Al llegar aparcaron y decidieron esperar a su amigo en la entrada
del pueblo. Allí vieron a un niño y uno de los componentes del grupo, llamado
José decide entrar con el niño en el pueblo mientras esperan a su cuarto amigo.
Al llegar el
cuarto amigo, llaman a José y de respuesta escuchan dos golpes de puerta, lo
llaman varias veces y cada vez que gritan su nombre escuchan dos golpes de
puerta. Había pasado como una media hora desde que José se había marchado
cuando volvió llorando, les cuenta que ha entrado en la iglesia de San Martín y
que no sabe porque se ha puesto a llorar, no sabe qué ha pasado con el niño y
para él solo han pasado 5 minutos
Lo curioso
de está historia es que tenemos recogida una historia similar en el castillo de
Trasmoz. ¿El mismo niño?
No solamente
se siente presencias en San Martín, en algunas ocasiones se siente un contacto
físico. Así hace unos años un grupo de cuatro jóvenes deciden pasar una noche
en Belchite y montan una tienda de campaña en frente de esta iglesia. Cuando
estaban los cuatro dentro de ella ven como un dedo desde fuera pasa a lo largo
de la tienda, salen rápidamente y no ven a nadie.
Recuerdan a
los jóvenes que les desapareció la ouija dentro de la iglesia, pues esa noche
cuando llegaron estaba lloviendo, dejaron el coche en la entrada que hay junto
a la iglesia y cogieron el equipo para ir hasta San Martín. Aunque llevaban
chubasqueros abrieron un paraguas para que no se mojara el equipo. El paraguas
lo llevaba yo en mi mano derecha y en mi mano izquierda llevaba parte del equipo
a mi derecha iba un compañero, el tercero iba delante de nosotros. Intente
abrocharme el chubasquero con la mano izquierda en ese momento sentí como una
mano acariciaba mi mano derecha y tiraba del paraguas, sin mirar solté el
paraguas, pensando que había sido mi compañero quien me cogía el paraguas para
que pudiera abrocharme el chubasquero. Mi sorpresa fue mayúscula cuando este
salió volando y mi compañero me juro y perjuro que él no me había cogido el
paraguas.
En 2007 invitamos a varios investigadores amigos para realizar una
visita a Belchite y grabar unas pruebas parafónicas y un pequeño video. A parte
de ser una noche entrañable que espero que podamos repetir muy pronto, un
compañero tuvo una experiencia de contacto físico. Mientras se estaban haciendo
pruebas en San Martín él hacia fotos y noto como una mano pequeña le apretaba
la cintura, como si le pidiera que se apartara, él se giró pensando que era una
compañera y no había nadie detrás de él.
Podríamos
seguir hablando durante horas de las historias recogidas en esta iglesia, de
las fotos que hemos logrado dentro o de la historia de la niña del campanario
pero lo dejaremos para otra ocasión para no aburrirles.
No quiero
terminara de contar lo que pasa en Belchite sin contar un caso de invisibilidad
sucedido en la fosa común. En el verano de 1994 dos jóvenes van a pasar la
noche a Belchite y después de estar en San Martín se dirigen hacia la fosa
común, suben hasta la cruz para hacer una grabación, mientras uno de ellos prepara la grabadora junto
al monumento el otro se sienta en la segunda escalera con un cuaderno y el
cronometro para anotar los ruidos que se escuchen mientras se graba.
Este escucha
como su compañero se acerca a las escaleras y lo llama varias veces y se vuelve
hasta la cruz enfadado. Al principio piensa que le está gastando una broma y
hacia que no lo veía, pero al ver que estaba enfadado se acerca hasta él y este
le dice que no lo había visto, es más tienen una bronca porque le asegura que
no lo ha visto.
Pero Belchite guarda más sorpresas, si hasta ahora hemos hablado
de objetos, animales y personas que aparecen o que desaparecen también el
tiempo quiere tener su protagonismo. Nos contaba un gran amigo e investigador
de estos fenómenos, Jesús Martínez Fabón una historia que vivió hace ya algunos años.
Jesús junto a un grupo de amigos se
desplazó hasta Belchite para realizar unas grabaciones, sobre las tres de la
mañana decidieron volver. Jesús junto a una pareja de amigos encabezaron la
salida de Belchite, él iba sentado en la parte de atrás del coche, no recuerda
en qué momento el conductor y el copiloto empezaron a encontrarse mal.
Decidieron parar el coche en la cuneta para
tomar un poco el aire, cuando se encontraron mejor volvieron a reanudar
la marcha.
Cuando llegaron a Zaragoza, se
extrañaron de que los otros dos coches que iban detrás de ellos no estuvieran
allí, miraron el reloj y vieron que les había costado un cuarto de hora llegar.
Esperaron durante un rato a los compañeros pero en vista de que no llegaban
decidieron marchase a casa para
esperarlos allí, estos tardaron todavía media hora en llegar.
Pero si en este caso Jesús y sus amigos
ganaron tiempo, en otros casos han perdido tiempo después de tener un encuentro
con una esfera luminosa. Belchite siempre ha tenido fama de tener un buen
aceite y es muy normal que la gente se acerque hasta la fábrica de aceite para
comprarlo, así en enero de 1982 un matrimonio zaragozano se desplaza hasta
Belchite con su hijo de corta edad para comprar aceite, a la vuelta toman la
A222 al enfilar la recta vieron una enorme luz que se coloca delante de ellos.
Sienten miedo y no saben muy bien el por qué, así que deciden parar el coche,
ya más tranquilos lo vuelven a poner en marcha
y siguen su camino hacia Zaragoza, durante todo el trayecto están en
silencio.
Al llegar a casa los recibe la hija
mayor y la abuela muy preocupadas porque han tardado mucho, más de lo habitual.
Entonces se dan cuenta que les falta dos horas.
La historia resulta muy interesante
para aquellos que nos gusta el fenómeno OVNI, pero el fenómeno nos guarda otra
sorpresa. En esas fechas otro matrimonio, también con un niño de corta edad,
vuelve a Zaragoza después de pasar la Nochebuena en Belchite. Al tomar la recta
ven un enorme objeto luminoso, cuando llegan a su casa en Zaragoza se dan
cuenta que tienen dos horas perdidas. Cuando dos casos son tan similares, se
dan en la misma época y en el mismo lugar puedes pensar que es mucha casualidad
pero si a estos dos casos le sumas un tercero ya es para pensar que algo real ha
pasado
Otro matrimonio por la misma fecha, con
un niño pequeño vuelven de Fuendetodos y cuando se acercan a Belchite ven un
enorme objeto luminoso. Cuando llegan a casa tienen dos horas perdidas.
Tal vez los que dicen que todo es
mentira, fruto de la imaginación y que todo tiene una explicaron lógica, tengan
razón. Tal vez para ellos, esa esfera luminosa, sea Venus o la Luna. Pero a mi
me gustaría que me dieran una explicación a estos tres casos. Quisiera que me
explicaran como tres matrimonios que no se conocen entre ellos, me cuentan la
misma historia, me cuentan las mismas sensaciones y las mismas emociones. Y es
más me gustaría que me explicaran por qué esos tres niños, hoy adultos, no quieran hablar de su experiencia
Si no les he aburrido con estas
historia y he conseguido que les pique el gusanillo de la curiosidad y deciden
ir hasta Belchite para buscar lo desconocido, les pediría que lo hicieran con
el mayor respeto, que tengan mucho cuidado porque Belchite está cada día peor,
numerosas son la llamadas de atención hacia las autoridades para que tomen
cartas en el asunto ya que cada día un trocito del viejo Belchite va
desapareciendo, bien por el paso del tiempo o bien por la mano humana.
Y si a la vuelta deciden hacerlo por la
A222 cuidado con la recta …