LAS PUERTAS
DE LA
DISCORDIA

Por Joseba Orraca
ANEXO de Charo
Lozano
El
mero hecho de escribir esto y de que vosotros lo leáis, me expone a varias
cosas.
Quizás
no os guste y os aburra, quizás todo lo contrario y quizás con toda seguridad
hagáis una critica de ello, ya sea buena o mala.
Es
algo que alguien que publica tiene que tener presente. Pero esto es algo que
muchos que deciden publicar no lo tienen.
Y
luego pasa lo que pasa …
En el segundo
programa de LA BALLENA
ALEGRE RADIO, tratamos una leyenda. Nos decidimos
ha hacerlo, debido a una serie de artículos escritos en revistas y en prensa,
que hacia mención de ella.
Estos artículos,
estaban plagados de errores y por ello, desde el programa, hicimos mención de
estos.
Teníamos la base y
la documentación suficiente, para saber de lo que estábamos hablando. Algo que
al parecer los “publicadores” que no investigadores, no tenían.
Carlos Gutiérrez, envió a
Mas tarde y resumiendo lo escrito dice
“encontraron restos de pintura … que en realidad las teleplastias, no son si no
los restos de una vieja imagen pintada …”
Presentar una vieja
pintura, como una teleplastia, aunque mas adelante en el mismo articulo,
desmienta esto, solo tiene una explicación VENDER. Hay que publicar, aunque
aquello que escribas sea un absurdo.
Personalmente, he
visto varias paredes con viejas pinturas y nunca se me ha ocurrido presentarlas
como posibles teleplastias, para mas tarde, decir, que solo son restos de
pintura. ¿Y por que?
Porque, este
servidor, tiene ética, una ética que le obliga a tratar los fenómenos
paranormales con respeto, una ética que me obliga a presentar “solo” aquellos
hechos que aun realizando las pruebas y estudios pertinentes, escapen a la
explicación lógica.
El siguiente articulo que presento, esta escrito por Ángel Briongos. Ya solo el titular resulta llamativo.
“LAS CARAS DE
MALLEN QUE NO ESTAN EN BELMEZ”
Ángel Briongos,
presenta en este artículo, la leyenda de la imagen del Santo Cristo de
Pero algo, las
diferencia, como dice Ángel Briongos “ …
aquella misteriosa teleplastia del mendigo …”
Este, es uno de los
errores que Ángel Briongos, publica en este artículo. Algo que recriminamos y
por lo que este que escribe y Charo Lozano fuimos insultados.
A ambos se les ha brindado la oportunidad de explicar y defender
mediante un ARCHIVO DE AUDIO, todo aquello
que presento y con lo que estoy en desacuerdo. Se les envió esta invitación por
Sms y por E-Mail, tras esperar un tiempo prudencial, no
he recibido respuesta, por lo que asumo que Carlos Gutiérrez y Ángel Briongos,
no quieren hacer comentarios. Pero respetando el ofrecimiento que se les ha
hecho, y ante la duda, de que no se encontraran en el País, hubieran cambiado a
la vez de dirección de correo electrónico o que sus teléfonos móviles estén
estropeados o fuera de cobertura, entre otras posibles causas. Dejo la puerta
abierta y en el caso de que, quieran hacer uso de lo ofrecido en esta WEB, se
revisara y cabe la posibilidad que se publique mas tarde.
ESPACIO RESERVADO A LAS
EXPLICACIONES DE ANGEL BRIONGOS Y CARLOS GUTIERREZ

Aquellos, que
queráis escuchar, la leyenda y este programa, lo podéis hacer, haciendo CLICK aquí.
La foto de la
izquierda, muestra la pared con la pintura ennegrecida, una pintura que NO
una teleplastia.
Una imagen que
forma parte de una leyenda, supuestamente seria la imagen del Santo Cristo de
Una talla
exuberante, de un realismo increíble y que se venera en Mallen.
Aclarar los
errores, basándonos en el testimonio de las partes en conflicto, es lo que
intentaremos a continuación.
Polemizar sobre la
autenticidad de algo, siempre es difícil y genera muchos problemas. Si encima
lo haces sobre un aspecto religioso de un pueblo aun mas.
Por ello, lo que a
continuación leáis, esta escrito desde el mayor de los respetos, un respeto por
unas personas, por un sentimiento de un pueblo, por una religión que no
comparto, pero que entiendo.
Si habéis escuchado el programa, en la recreación exponemos la
leyenda del Santo Cristo de
Esta dice y a modo
de resumen que “ … llegado al pueblo un
mendigo, pidió cobijo y alimento. El a cambio realizaría una talla para el
pueblo, con la condición de que en los tres días que durase esta, permanecería
encerrado en una habitación sin ser molestado… a los tres días el pueblo,
preocupado por que el mendigo no salía, abrió la puerta y en el interior de la
habitación, encontraron una talla increíble, envuelta en luminosidad, pero ni
rastro del mendigo”
Es una leyenda
bastante común en varias poblaciones Españolas e incluso fuera de nuestras
fronteras. La diferencia con las otras leyendas puede estar en que además de
venerar a la imagen del Santo Cristo de
Esta pintura
representa la imagen que se encuentra en la iglesia parroquial.
La casa donde se
encuentra esta pintura y donde se dice que se alojo el mendigo, se encuentra en
Según el articulo
de Ángel Briongos, basado en el articulo aparecido en “Cuadernos de Belsinon Nº
Además, Ángel,
mandó colocar unas puertas para su protección.
Llegados a este
punto, es donde la lógica y la fe, chocan.
La familia de Ángel, discrepa de esto. Luisa y Carmen, hermanas de
Ángel, aseguran que desde que ellas tienen uso de razón han visto así la pared.
Y siempre se ha encontrado cerrada por esas puertas. Aseguran que en sus 89 años
nunca han visto picar esa pared.
Así, si la pared
nunca fue picada ni la imagen destruida, su milagrosa reaparición, nunca habría
ocurrido.
Algo perfectamente
lógico, dado que como ya he explicado anteriormente, solo se trataría de una
vieja pintura.
Una pintura de la
que aun se pueden apreciar trazos.
Pero esto, es
contrario a la leyenda popular, así que iremos paso a paso, para que no se nos
quede nada en el tintero.
Luisa, es hermana de Ángel y cuenta en la actualidad
con 86 años. Es una de las propietarias de la vivienda y como tal, ha visto
durante toda su vida esta pared, imagen incluida.
Es
una persona, respetuosa y amable, y sufre cada vez que imagina que la casa, se
pierda para siempre y la pared desaparezca.
Carmen, también es hermana de Ángel, por
consiguiente, propietaria de la vivienda y al igual que su hermana, contemplo
esta imagen durantes sus avanzados 89 años.
Mas
de una vez, le hemos pedido permiso para estudiar la pared y siempre con una
sonrisa nos lo dio, pero, nunca conseguimos, que nos dejara picarla.
¿Por qué? Porque
tanto Ángel cuando vivía como en estos momentos a sus hermanas, les parece un
acto irrespetuoso hacia la imagen del Santo Cristo de

Fuimos recibidos
cordialmente por Carmen, Luisa y su hija Carmen.
Nos esperaban, como
parte afectada por esta leyenda.
Ellas, aseguran una
y mil veces, que en sus 89 años de existencia, nunca han visto picar esa pared
y siempre han visto esas puertas que cierran el cuadro.
Nos decían que
durante la guerra civil la gente se acercaba hasta su casa a rezar el rosario,
colocaban velas bajo el cuadro y le daban a este, aceite para que brillara.
Pero después de que
uno de sus hermanos muriese en la batalla de Belchite, su padre decidió cerrar
esas puertas y colocar una gran cuba de vino delante de ellas para que nadie
volviera a abrirlas.
Sus sonrisas,
pasaron a ser gestos de preocupación y enfado al preguntarles, por lo que se
decía, por lo que se había publicado en un escrito de
En este escrito, se relataba la leyenda tal y como se conoce en el
pueblo.
El autor del
escrito, del que hablaremos mas tarde, relataba que su suegro, albañil, a
petición de Ángel, había picado, lucido y colocado unas puertas en la pared que
se encuentra la imagen.
Un hecho, negado
por la familia. Ya que esta, asegura, que las obras que realizó este señor en
la vivienda, son muy diferentes a las que se narran.
Habíamos recogido el
testimonio de esta dolida familia y si trabajaríamos como lo han hecho otros,
con esto, nos habría servido para desmentir el milagro o el fenómeno paranormal
de la pared.
Por desgracia para
unos y suerte para otros, nosotros no hacemos las cosas a medias, así que aun
faltaba escuchar la versión de la otra parte en conflicto.
Y en busca de ese
testimonio, recorrimos la escasa distancia que nos separaba.
Gregorio Ibáñez “Goyo”,(PLAY) nos
recibió en la puerta de su casa. Amablemente nos invitó a pasar y acomodarnos
en el salón de la vivienda.
Goyo, actualmente
es el presidente de
Habíamos ido a
escuchar, y la pregunta era sencilla ¿Goyo,
en qué te basas para escribir lo que has dicho?
Su respuesta fue
clara, me baso en el testimonio de mi
suegro José Argoiz y en el de Ángel Ramón.
Fueron ellos, los que me dijeron cuando fui por primera vez a ver
la pared, que esta se había picado, lucido y colocado unas puertas. Incluso que
fue pintada.
Este hecho es
compartido también por varios vecinos del pueblo, que aseguran que la pared fue
picada, como expone el archivo de audio que nos han facilitado. ( PLAY )
EL ARCHIVO DE AUDIO FACILITADO ESTA DISTORSIONADO,
POR DESEO DE TOMAS ESPELETA
En este punto,
comenzó el debate entre Charo Lozano como familiar de Ángel y Goyo.
Lo que Goyo nos decía, no coincidía con los datos que teníamos,
Charo, aseguraba que su tío Ángel, jamás había picado la pared, algo que Goyo
seguía asegurando.
Charo, añadía, que
sí, se intentó pintar la pared con cal blanca, pero debido al aceite que
durante años se fue dando, esta no cogía en la pared y se caía.
Llegados a este
punto, la conversación se cerro en un círculo vicioso. Preguntamos a Goyo por
alguna prueba de esta obra en la pared, algún recibo, nos dijo con total
sinceridad, que no tenía ninguna prueba de que su suegro hubiera realizado esta
obra en casa de Ángel.
Que él solo tenia,
el testimonio de su suegro, un hombre honrado y trabajador. Y de Ángel.
Goyo, añadió,
que no ganaba nada diciendo esto, que si
lo escribía, era porque creía en la
honradez de las personas que se lo contaron y con eso era suficiente. No mentía
y no se sentía engañado.
Nosotros, no éramos
quien para desmentir su verdad. No podemos poner en duda la honradez de nadie,
pero en nuestra cabeza, pesaba mas la conversación con las hermanas de Ángel y
por desgracia, este y José ya habían fallecido y no les podríamos preguntar
sobre el hecho.
Llegó Tomás Espeleta (PLAY) que es
miembro de
De nuevo nuestra
conversación se centro en la leyenda, y ya que estábamos todos los interesados
allí, Charo como parte afectada, Goyo Y Tomas como defensores de su leyenda y
servidor, interesado en dejar las cosas claras, comenzamos una animada y
educada discusión sobre el tema.
Por experiencia se
que las palabras se pierden en el tiempo, así que les pedimos que nos
permitiesen grabar la conversación, algo que hasta entonces no habíamos hecho,
ya que nos pareció desconsiderado interrumpir a Goyo y a Tomás.
Estos, se mostraron
de acuerdo con la grabación, y retomamos la cuestión.
Una cuestión, que
siempre nos llevaba al mismo punto, la familia aseguraba que la pared jamás fue
picada durante el siglo XX. Mientras Goyo y Tomás defendían su postura en la
leyenda.
En este punto
muerto, de yo digo tu dices y con los únicos que podían poner con toda
seguridad luz al conflicto fallecidos, abandonamos la casa, entre estrechones
de manos y un sentimiento de estar en el mismo punto que hacía tres horas.
A
MODO DE CONCLUSIÓN
Con toda la
información en la carpeta, es el momento de valorar la misma.
Por un lado tenemos
a una familia, que se siente dolida por una leyenda, en la que un hermano
“destruye” lo que para muchos seria un milagro.
Algo, y siempre desde
mi punto de vista personal, ilógico, dado las consecuencias que eso habría
tenido.
Si este hombre
destruye algo que un pueblo venera “un milagro”, pienso que su vida habría sido
bastante difícil en el pueblo.
Por otro lado, si
este hombre destruyo la pared y la figura volvió a surgir (recordemos que se
han encontrado muestras de pintura), seguramente, esta vivienda no se
encontraría en el estado de ruina que se encuentra y quizás aventurando una
hipótesis que nunca se podrá comprobar, esa casa seria hoy un santuario, donde
la imagen de la pared, estaría acompañada por la talla de la iglesia.
En el lado opuesto
nos encontramos a un pueblo, a dos Malleneros de bien, que aseguran que la
leyenda es cierta pese a la debilidad de las pruebas que lo sostienen.
Dos personas que no
ganan nada, relatando esta leyenda, personas que han mostrado su interés, en
que
Dos hombres que
representan el sentimiento que vive un pueblo. Un sentimiento que si no eres de
Mallen, es muy difícil de entender.
Para terminar, de
algo que estoy completamente seguro es que en esa pared, no hay ningún hecho
paranormal, no existe teleplastia ni milagro alguno, tan solo las oscurecidas y
viejas muestras de una pintura.
Una pintura en las
que unos reflejan su fe, otros vemos tan solo hollín y algunos, solo ven la
posibilidad de publicar un texto, aunque este, solo recoja la verdad a medias,
aunque este, exagere los hechos y genere un sensacionalismo rosa y patético.
Pero, con tanta
palabrería, dimes y diretes, nos hemos olvidado del verdadero protagonista de
este articulo. La talla del Cristo de
ANEXO
Me gustaría dejar
clara la postura de
Si somos un poco
objetivos y racionales, y analizamos las declaraciones de la familia podemos
observar que esa afirmación se cae por su peso.
Si durante la
guerra civil se cerraron las puertas y se colocó una cuba delante,
¿Cómo es posible
que se colocaran en los años 60? Esto si que es un fenómeno paranormal.
Solo hay que
escuchar a Carmen de 89 años o a Luisa de 86, que afirman una y otra vez que
siempre han estado las puertas y que ellas nunca han visto picar la pared.
Pero si no sirve el
testimonio de las personas que vivían en esa casa, ¿Por qué no preguntar a nuestros
mayores? Posiblemente en su juventud alguno estuvo rezando allí.
Mi padre tiene 80
años, ha sido amigo de Ángel Ramón desde muy jóvenes y el me asegura que esas
puertas estaban allí desde la primera vez que entró en la casa.
Pero dejando a un
lado el tema de las puertas, si pensamos un poquito, sin utilizar el corazón o
la fe ciega. Si en los años 60 se llega a picar la pared y vuelve a salir la
imagen, eso hubiera sido un bombazo.
Pensemos en
Me imagino que si
esto fuera cierto, podría haber sido tan famoso y visitado como Umbe,
Garabandal o El Escorial por nombrar algunos de los sitios donde se han
producido fenómenos paranormales relacionados con la religión.
Charo Lozano.