
… cada día 11 vengo aquí y espero …
ESCUCHA EL
PROGRAMA EN “LA ULTIMA PUERTA”
11 de Agosto del 2.006
El viaje fue corto, nos alojaríamos en el
Hotel Bruc, justo a las faldas de Montserrat, nos alojaríamos al igual que
otros tantos que visitarían este punto entre, mágico, esotérico, religioso …
Habíamos llegado pronto y Charo propuso subir
hasta el monasterio, haríamos turismo aunque el verdadero motivo de nuestro
viaje, era otro muy diferente, otro que ocurriría mas tarde …
Describir nuestra visita al complejo no viene
a cuento, tan solo decir a aquellos que queráis visitarlo, que os preparéis
para andar y si encima hace sol, para sudar la gota gorda. Jamás mi mochila de
las cámaras estuvo tanta cerca de ser arrojada al vacío.
LUIS JOSE GRÍFOL
25 AÑOS VIGILANDO EL CIELO
Personalmente ya había estado en 1.992 en
Montserrat, volver allí, era volver a un punto extraños, lleno de
contradicciones y muchas veces repleto de sorpresas.
A estas alturas, cualquier aficionado a la
ufología, sabrá de sobras quien es Grífol, sabrá porque cada día 11 dirige sus
pasos a Montserrat y sabrá porque cientos de personas le acompañan.
Pero para aquellos que aun desconocéis esto,
os invito a descubrirlo en el programa especial de ULTIMA PUERTA o también lo
podrás hacer a través del reportaje de TV, que muy pronto estará en esta WEB.
Serian las 22:50
cuando salíamos del hotel, sobre esa hora llegaría hasta allí el Sr.Grifol para
guiar a los aficionados hasta el punto de reunión.
Estábamos bajando las escaleras cuando
observamos que Carlos Olles, se
encontraba junto al Sr.Grifol y ambos señalaban al cielo.
Nos acercamos y en seguida Carlos nos dijo “… una esfera de color verde … mas grande
que una estrella … ha pasado por allí, enorme, ha pasado por allí …
La noche aun no había empezado y ya teníamos
el primer incidente, sin salir del parking del hotel.
Este suceso
sirvió para romper el hielo, nos presentamos y en seguida comprobamos que el Sr.Grífol
era todo lo contrario de lo que nos habían dicho.
En teoría, era una persona arisca y
reservada, no concedía entrevistas y no le gustaba hablar ante las cámaras.
Todo lo contrario.
Nosotros le explicamos el motivo de nuestro
viaje, llegados desde Zaragoza y
En definitiva, recoger el testimonio de una
de las figuras mas míticas de la ufología nacional, Luís José Grífol.
Imaginaba que la
asistencia en la explanada seria alta, verano, buena temperatura, vacaciones …
Pero lo que vimos al llegar rompió nuestros cálculos.
En teoría subíamos pronto, pero allí, la
gente ya estaba esperando.
Sentados en sillas, en el suelo, tumbados en
mantas, esperaban la llegada del Sr.Grífol.
Un cielo semidespejado, una temperatura
agradable, vaticinaban una interesante situación.
Aficionados y otros que no lo eran, de estos
últimos ya hablaremos, charlaban sentados en sus coches, hasta que una voz se
escucho sobre el murmullo
… por
favor acercaros y formemos un circulo …

Y el circulo se formo, en el centro Luís José
Grífol y rodeándole un centenar de oídos atentos. Tentado estuve de sacar la
cámara y empezar a filmar y hacer fotos a discreción, pero por respeto a la
petición del Sr.Grifol de permitirle iniciar la charla sin ser interrumpido
metí las manos en los bolsillos, haciendo un esfuerzo enorme por no sacarlas.
Escuchamos
atentamente las explicaciones, un hombre con facilidad de palabra, disertaba sobre aquello que quizás durante
esta jornada de observación podríamos ver.
Explico durante mas de una hora, sucesos que
habían ocurrido allí, unos sucesos que durante sus 25 años de citas en este
punto, hacían una larga lista.
Todos o mejor dicho casi todos, escuchábamos
con respeto, un energúmeno situado justo
detrás mió, no dejaba de hacer comentarios soeces sobre cada palabra que salía
de la boca del Sr.Grífol. Yo soy un hombre paciente, pero la paciencia tiene un
limite y la mía se acabo al los 20 minutos de oír a este descerebrado. Mi tacón
de la bota militar que “por accidente” choco contra su espinilla y una disculpa
de esto por mi parte, acallaron las tonterías de este provocador.
Al margen de
esto, la charla siguió su curso, observamos el cielo y vimos algunos fenómenos
en parte naturales.
Digo en parte naturales, porque este que
escribe y Charo, no alcanzamos a ver otro suceso que los allí reunidos vieron.
Tres horas duro nuestra estancia allí, la
niebla empezó a cubrir la montaña y la luna la iluminaba extrañamente.
La noche terminaba, todo parecía tranquilo … ¿todo?
Estate atento las cosas a veces nos son lo
que parecen …
FOTOGRAFIAS
REALIZADAS DURANTE







A MODO DE CRITICA
En
Y para confirma ese dicho, en Montserrat
encontramos muchos.
Para muestra sobra la foto.
Pero aparte de estos, cuya ignorancia y
desconocimiento del fenómeno que aparecieron
con unos gorritos hechos de papel, similares a los de la película “Señales”.
Imagino que los llevarían para proteger sus
cerebros, algo innecesario ya que al carecer del mismo, con que se habrían
dejado la boina habría sido suficiente. Otros con igual cociente intelectual, o
sea el de un mono, acampaban por allí.
Alcohol, porros, eructos, risas eran parte de
su presencia, una presencia que sobraba, digo yo.
Y digo esto, porque aunque cualquiera es
libre de ir o pensar lo que quiera, si a un servidor no le atrae algo no va y
si va, guarda silencio, escucha y mas tarde, si quiere se ríe en su casa.
A esto se le llama civismo, algo que muchos
no tienen …
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